Esta página reúne el criterio editorial que aplicamos al cubrir protocolos KYA: de dónde sale cada dato, qué fuentes citamos y qué dejamos fuera cuando no podemos comprobarlo.
Trabajamos con documentación técnica pública de los propios protocolos, actas de organismos reguladores y notas de mesas que ya operan agentes autónomos en producción. Cuando un fabricante describe su esquema de firma por operación o su enrolamiento biométrico, contrastamos esa descripción con el comportamiento observable del sistema antes de publicarla. Si solo disponemos de material promocional, lo indicamos en el texto y no lo presentamos como evidencia.
Preferimos decir que un método de atestación está en fase piloto antes que atribuirle una adopción que no podemos verificar. Esa disciplina también explica por qué algunas comparativas entre clave rotativa y certificado de larga duración quedan marcadas como preliminares: la latencia real depende del entorno de cada mesa y no se puede extrapolar sin medirla.